Describiéndose a sí mismo como un "brico-luminólogo", Flop no cesa de explorar el infinito poder poético de la luz y el movimiento, en espectáculos e instalaciones.
Sobre un raíl, dos bombillas se mueven intermitentemente de un lado a otro, creando en la pared una poética "radiografía" de objetos y ropa que parecen escapados de una maleta.
Sombras, reflejos, colores y transparencias se combinan para formar un gran cuadro panorámico en movimiento que da testimonio de un viaje. En función de la velocidad de la luz, pasamos del vértigo y la abstracción a la contemplación de un paisaje efímero que pasa ante nuestros ojos.
A medida que viajamos de un lado a otro, va tomando forma una narración que esboza poco a poco un retrato de los propietarios de la maleta.
Con Travel-lllling, la velocidad nos recuerda la necesidad de frenar para descubrir.
Sobre un raíl, dos bombillas se mueven intermitentemente de un lado a otro, creando en la pared una poética "radiografía" de objetos y ropa que parecen escapados de una maleta.
Sombras, reflejos, colores y transparencias se combinan para formar un gran cuadro panorámico en movimiento que da testimonio de un viaje. En función de la velocidad de la luz, pasamos del vértigo y la abstracción a la contemplación de un paisaje efímero que pasa ante nuestros ojos.
A medida que viajamos de un lado a otro, va tomando forma una narración que esboza poco a poco un retrato de los propietarios de la maleta.
Con Travel-lllling, la velocidad nos recuerda la necesidad de frenar para descubrir.




