¿Te gustan las pequeñas ciudades con carácter, floridas y llenas de encanto? Entonces, no esperes más y haz una parada en la isla de Béhuard. Esta comuna situada en una isla del Loira tiene prohibido el acceso en coche, por lo que tus descubrimientos serán aún más agradables y auténticos. ¡Tómate tu tiempo para pasear a tu ritmo por los callejones adoquinados!
¿Te gusta el vino y los viñedos? Pedalea unos pocos kilómetros más y descubre Savennières, su casco antiguo y sus viñedos. Cruza las puertas de las propiedades vitícolas abiertas al público y haz una cata* de la AOC Savennières, ¡un vino blanco excepcional! ¡Da alegría a tu paladar!
Tras esta pequeña pausa en Béhuard y Savennières, retoma tu camino hacia Bouchemaine siguiendo hacia Sainte-Gemmes-sur-Loire. En tu trayecto, dedica un tiempo a admirar la belleza de los paisajes que te rodean y disfruta de una pausa bien merecida para hacer un pícnic en la orilla del Loira o haz una parada en la Guinguette de Port-Thibault. Tras este momento de relax, solo tendrás que dar unas pocas pedaladas para descubrir los jardines de Sainte-Gemmes-sur-Loire. Con sus plantas aromáticas, viñas y olivos, este jardín mediterráneo es un rincón de paraíso que ofrece un panorama excepcional sobre el Loira.
Con el pelo al viento, libre como el aire, pon rumbo hacia Les Ponts-de-Cé y, después, hacia la Daguenière. Asciende hacia Trélazé para llegar hasta un paraje natural de unas 300 hectáreas: Les Ardoisières. ¡Las masas de agua de color azul intenso confieren a estos lugares un carácter tan singular como feérico! ¡Disfruta durante un rato de la tranquilidad del paisaje y relájate! Cruza las puertas del museo de l’Ardoise y podrás asistir en directo a una demostración de corte de pizarra.
Tu primer día de excursión en bicicleta por las orillas del Loira llega a su fin. La línea de meta se aproxima: ¡rumbo hacia el centro de Angers!