Chiringuito Le Héron CarréChiringuito Le Héron Carré
©Chiringuito Le Héron Carré|Alexandre Lamoureux

Guinguettes a la orilla de los ríos

un placer estival

¿Hay algo más agradable que relajarse en un terraza fluvial a mitad o al final de un caluroso día estival?

Tenemos la suerte de contar en Angers y su entorno con multitud de guinguettes y restaurantes donde disfrutar plácidamente de las largas tardes de verano. A orillas del Loira, el Maine, el Sarthe o el Mayenne, se abre un inmenso abanico de posibilidades.

Si para usted la llegada del buen tiempo supone volver a pasar las tardes en la guinguette del Héron Carré, a orillas del Maine, jugando a la petanca y saboreando un copa de chenin bien frío mientras se deleita con los colores del atardecer sobre el castillo, no hay duda de que Angers corre por sus venas.

Si aún no conoce estos pequeños placeres locales, aquí le ofrecemos algunas sugerencias donde hacer una parada gastronómica en mitad de una excursión o pasar un rato distendido degustando pescado frito del Loira bajo luces de colores.

En la Cabane du Chat-qui-pêche, en Port-Thibault o en el Kiviv, los estilos difieren pero no el ambiente acogedor, la buena comida y la música a la vera del agua. Súbase a su bicicleta, alquile un pequeño barco o abróchese el cinturón, porque nos vamos en busca de las mejores guinguettes.

Las guinguettes de Angers

Cuando la primavera comience a desperezarse con sus primeros rayos de sol, ponga a punto su bicicleta y diríjase a la guinguette del Héron Carré, a la entrada del parque Balzac, de camino al lago de Maine. A escasos minutos del centro, este es el lugar ideal para tomar el aperitivo los viernes por la noche y los domingos por la tarde, y relajarse bajo el sol sin necesidad de salir de la ciudad.

Tras pedir una copa en la barra de madera, siéntese en la hierba frente al Maine o en alguna de las mesas cubiertas por grandes toldos para protegerse del sol.

Los soberbios atardeceres y los conciertos al aire libre animan las conversaciones que fluyen en torno a una buena botella de Gourmandise de Loïc Mahé y una deliciosa tabla de embutidos y quesos.

Y si se anima a bailar alguna noche, hágalo al ritmo de la salsa o el swing en directo.

Las terrazas a las orillas del Loira

Si sigue el Maine en dirección al mar, en bicicleta o en coche, dejará atrás el parque Balzac y el lago de Maine y llegará pronto a Noé, en Bouchemaine. En la terraza frente al Maine, las noches de concierto destilan un ambiente festivo y en la cocina del Loira se sirven anguilas salteadas y lucioperca con mantequilla blanca regadas con vinos de la región. También puede pasarse por la Caparica Guinguette, en la encantadora isla de Béhuard. Solo le hacen falta un cóctel, una buena comida y unas gafas de sol para contemplar las maravillosas vistas al Loira.

A pocos kilómetros de allí, tiene la opción de visitar la guinguette de Port-Thibault, en Sainte-Gemmes-sur-Loire. En los días soleados, relájese en la espaciosa terraza de este restaurante con visión panorámica del Loira bajo las guirnaldas de luces multicolores, mientras arregla el mundo con música de fondo en directo.

Si prefiere continuar explorando la región por la ribera del Loira en dirección a Saumur, el entorno de la guinguette de La Daguenière le viene como anillo al dedo. No se pierda La Barbe à Maman.

Recorridos a lo largo del Sarthe, el Mayenne o el Louet

Si busca entornos de ensueño, las orillas de los demás ríos de Anjou no desmerecen en absoluto. A escasos kilómetros de Angers, en Mayenne, la Cabane du Chat-qui-Pêche en Cantenay-Épinard es una visita obligada. Le encantará pasar la tarde jugando al Mölkky antes de subir la terraza con vistas al Mayenne para probar una deliciosa hamburguesa mientras contempla las luces de un hermoso atardecer.

Un poco más lejos, tiene otras opciones como la del restaurante-guinguette de Port Albert en Feneu. Su cocina es la típica de las guinguettes más afamadas de la región.

Si le encantan los pueblos de los Valles Bajos angevinos y su hermosa naturaleza salvaje, puede seguir explorando guinguettes en Villevêque (Rives-du-Loir-en-Anjou), a orillas del Loir. Los domingos, después de darse un chapuzón en el río, podrá acudir a la terraza a partir de las 18:00 h para asistir al tradicional concierto de fin de semana mientras se toma una copa bajo un sol reconfortante. Si ya conoce Villevêque, no pase por alto el Kiviv, en Briollay. Aquí podrá comer en la terraza o en el bonito comedor acristalado con vistas al Sarthe. Este lugar poliédrico y acogedor, que es cafetería, restaurante, tienda y espacio para conciertos o talleres, bien merece una visita.

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*EL ABUSO DE ALCOHOL ES PELIGROSO PARA LA SALUD. CONSUMIR CON MODERACIÓN.