Su fachada de color amarillo sol es imposible de pasar por alto si se da un paseo por el centro de Angers. Situado en el bulevar Foch, este local, que forma parte de una «cadena» de 30 cafeterías-restaurantes repartidas por toda Francia, da empleo y forma a personas con discapacidad mental y cognitiva. Contribuyendo a su inclusión laboral, el local ofrece platos caseros de temporada, desde el desayuno hasta la merienda, pasando por el almuerzo.