Descripción
¡Fueron ellas quienes dieron alas a los dragones... y su mala reputación! ¿Y si redescubrimos, al caer la noche, a estos animales tan malqueridos? Cuatro especies de murciélagos habitan habitualmente el monumento en todas las estaciones. En invierno, los murciélagos comunes y los murciélagos orejudos hibernan en las grietas de las murallas. En verano, los murciélagos vuelan por los fosos, los jardines y las calles de la ciudad para cazar insectos, su principal alimento.
Acompañados por Manon, educadora de naturaleza de la LPO-Anjou, recorra de noche los rincones de la fortaleza, clasificada como «Refugio de murciélagos», y descubra estos mamíferos esenciales para el ecosistema.




